El «olisqueo». Una de las mejores formas de estimular a tu perro.

El «olisqueo». Una de las mejores formas de estimular a tu perro.

Video olisqueo simple
Video olisqueo en grupo

-Mediante la estimulación del olfato, conseguimos activar la parte cognitiva del perro, con lo que conseguiremos un perro concentrado en la tarea que está desempeñando entre otros beneficios. Es una manera muy buena para estimular a nuestro perro de manera tranquila y para inducir en algunos casos a la relajación del animal.

Los primeros pasos:

-Cogemos unos 20 trozos de premios pequeños y apetecibles para el perro y los esparcimos sobre una superficie plana

*Con unos trozos un poco más grandes y o con comida más apetecible, conseguiremos más interés en los perros que les cuesta bajar la nariz al suelo y buscar los trozos.

-Una vez que el perro veamos que entiende que hay que bajar la nariz y buscar cosas, podemos ir incrementando la superficie por donde lanzamos los premios.

-Cuando el perro entienda completamente el ejercicio es el momento de trabajar el autocontrol. Hay que conseguir que el perro espere a nuestra señal para empezar a buscar.

-Podemos y debemos ir incrementando la dificultad para que el perro no se aburra. Podemos lanzar los premios en diferentes superficies como tierra, gravilla, césped… al igual que el tamaño de la superficie por donde esparcir los premios. También podemos aprovechar las capacidades de los perros más inquietos y con ganas de aprender y alargar esas esperas antes de buscar y pidiéndole algún ejercicio y premiarlo con la búsqueda si nos lo ofrece.

-Es una actividad que queremos que se asocie con la tranquilidad, así que no tienen cabidas ningún tipo de corrección, de castigo, de voces altas, de animar al perro más de la cuenta o excitarlo, ni ordenes imperativas.

-También nos permite aplicarlo en grupos de perros que no tengan ningún tipo de problema por protección de recursos para estimularlos juntos de manera tranquila y en algunos casos nos puede venir bien para relajar algunas situaciones donde las interacciones entre los perros están subiendo demasiado de intensidad o no consideramos sanas (perros que por aburrimiento persiguen a otros perros, otros que ladran, algunos de carácter más miedoso…)

*Tener en cuenta tamaño perro y la dosis de comida diaria a la hora de administrar los premios.

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